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Breve Historia de Espacios Escenicos

Sabemos que al menos desde el siglo XVI, en Albacete se celebraban representaciones teatrales, autos, invenciones y comedias, las más de las veces en determinadas fiestas religiosas, como el día del corpus.

Los espacios escénicos serían las plazas públicas (Mayor, Altozano) o la puerta de la parroquia (Cerrillo de San Juan); quizá, como en otros lugares, los patios de las posadas -numerosas siempre en Albacete- y determinados corrales prestarían sus espacios ocasionalmente a los cómicos de la lengua, sobre todo en una villa tan hospitalaria como la nuestra.

Más adelante, una casa, llamada como no Casa de Comedias daría estabilidad a la escenificación; de ella sabemos que fue un con junto de edificaciones situadas en la calle Mayor y dedicadas a oficinas y almacén. Ocasionalmente acogía bailes y representaciones escénicas a principios del siglo XIX hasta el año 1866.

Los requerimientos para que el Ayuntamiento habilitase un espacio escénico son numerosos a finales de la década de los años 1840; ello llevó a que la antigua iglesia de San Agustín, tras la desamortización, se utilizara el Convento de San Agustín para representaciones teatrales durante los once años que estuvo cerrado al culto (1838 a 1849). Fue demolida en 1853 para que sirviese de ampliación de la Audiencia Territorial .

Tras el cierre de la iglesia de San Agustín al arte escénico, el Ayuntamiento convocó a varios albaceteños a una reunión para construir un "teatro cómico". Al tiempo que los arquitectos e ingenieros trabajaban en el proyecto (1850-1851), el Municipio anunciaba al año siguiente que lo construiría sobre las huertas colindantes al convento de San Agustín financiando el proyecto con la venta de fincas rústicas. Sin embargo a mediados de 1853, nada al respecto se conocía, por lo que se buscó otro espacio para dar satisfacción a la demanda existente.

El salón del Hospital de San Julián (lugar donde posteriormente se construyó el Parque de Bomberos, la Casa de Socorro y desde 1986 la actual Casa Consistorial), fue la primera solución estable para las representaciones teatrales y solucionaba además, con el arriendo del salón, la financiación del Hospital.

Se inauguró el 28 de agosto de 1853, y ya a principios de aquel mes se habían interesado compañías para actuar en el salón del Hospital. 

En 1865 empezó a ofrecer representaciones teatrales un Teatro en el Casino Artístico. El salón de baile de este casino, con una capacidad para 422 personas, se cedió a la Sociedad Liceo Albacetense dedicada especialmente a ofrecer funciones teatrales con artistas locales.

Entre otras actividades culturales desde el Ateneo Albacete (1880-90 y a partir de 1907) se impulsó la Compañía de Aficionados del Ateneo Albacetense.

No todos los proyectos fueron infructuosos para construir un nuevo teatro y el 20 de junio de 1880, el ebanista Godofredo Vidal inauguró un Teatro de Verano que llevaba su apellido con la actuación de la Compañía de Ricardo Calvo. Estaba situado "en la calle del Bosque -hoy Ricardo Castro- y, en un principio, fue teatro de verano, posteriormente se le puso una cubierta de zinc y calefacción por estufas. No era confortable, ni siquiera reunía lo imprescindible, ya que no tenía retretes.Anduvo aquella escena hasta 1886, cerrando tres años después sin poder soportar la competencia del Teatro-Circo.

EL TEATRO-CIRCO (1887 - 1900).

Francisco Jareño (Albacete 1818 – Madrid 1892) se encontraba en Madrid, trabajando en su obra: la Biblioteca Nacional. En un discurso leído en la Academia de San Fernando el 6 de octubre de 1867 (sólo diez años antes de la construcción del Teatro-Circo) defendió en una "semblanza casi profética de cómo serían las edificaciones en un futuro no muy lejano cuando el hierro pase a ser el material preferido; esto lo dijo por el convencimiento que tubo del triunfo de la arquitectura del hierro"…

Pudo exclamar: " … para sostener los edificios, para construirlos rápidamente, es necesario que utilicemos piezas previamente construidas en hierro, que las sujetemos con fuertes tornillos. Las columnas todas iguales y estilizadas alzarán nuestros edificios a la altura que deseemos, y en grandes viguetas podremos apoyar nuevas columnas para elevar y crear mas espacio"

Bajo estas ideas constructivas el Teatro Circo poseyó durante más de un siglo, ahora sólo como elemento decorativo, un caparazón metálico cuya solidez ha llegado a nuestros días, levantado a la vez que el mundo se asombraba de los prodigiosos avances de la construcción en la Exposición Universal de París o los madrileños asistían al ensamblaje de un palacio, el de Cristal, previsto para la Exposición de Filipinas. Ambos eventos, también el Teatro-Circo de Albacete se dieron en 1887.

La madeja de fuerzas diseñadas con hierro permitió construir la compleja estructura del Teatro Circo en menos de un año. De otra forma, más tradicional, hubiera sido imposible. Los arquitectos además encontraron en el trazo decorativo otras ventajas en el hierro: podría ser revestido fácilmente de cualquier estilo artístico y sus estilizadas columnas crearon un espacio en altura útil para aumentar el aforo.

Un movimiento de revitalización de los edificios medievales llegó a España. Una mirada atrás impuesta por el romanticismo, un tanto exótico desde la perspectiva europea, conllevó poner en valor el estilo árabe, altamente diferenciado de otros medievales. El monumento a copiar fue la Alhambra de Granada y como elemento principal el arco de herradura. La Vieja Plaza de Toros madrileña de Rodríguez de Ayuso, el palacete Xifre, también en Madrid (ambos demolidos) o la Estación de Ferrocarril de Toledo son algunos ejemplos de la arquitectura neoárabe.

Respecto al Teatro-Circo este movimiento dejó en su interior los arcos de herradura y la decoración, sin olvidar que las columnas estilizadas por el hierro, recuerdan también las que sostienen la Sala del Tribunal de la Alhambra granadina y la parte inferior de los capiteles (la decoración que los circunda en una especie de cinta que sube y baja) es exactamente igual a los granadinos . 

En cuanto a la decoración en sí misma podemos apreciar varios elementos que confirman el interés neo-árabe. El menos significativo quizás fuese una variante, un tanto simple, de la decoración geométrica en "lazo" constituida por líneas entrelazadas en composiones simétricas y cuyos motivos similares podemos encontrar en la Sala de Embajadores de la Alhambra. Esta decoración la podemos apreciar en los palcos laterales del escenario y en las antiguas barandillas frente a las butacas de los espectadores en el anfiteatro. Un elemento decorativo que ha llegado hasta nuestros días y que podemos apreciar tras la rehabilitación, son los temas decorativos de las antiguas yeserías de ataurique entre las columnas como parte de un falso arco, en el espacio triangular denominado <42> enjuta o albanega . Esta decoración que parte del capitel hasta la clave del arco contiene temas vegetales con gran profusión de hojas arqueadas o forzadas en su configuración.

Por último, junto a la decoración en lazos y las reproducciones de las antiguas yeserías de ataurique, encontramos la escritura cúfica propia del arte árabe. Los temas epigráficos <39> recorren en una especie de friso corrido por encima de la clave de los arcos falsos, toda la curva de la herradura con la frase de "no hay mas vencedor que Dios" inscripción que según el profesor Alfonso Carmona imita la frase _wa-la galib illa Allah_ divisa de la dinastía nazarí granadina.

En octubre de 1886 se constituyó la Sociedad del Teatro-Circo, promotora del proyecto y al año siguiente, en la sesión ordinaria del Ayuntamiento Pleno de 26 de enero, se aprobó su construcción. Con fachada trasera a la calle Carcelen y principal a otra (la futura Isaac Peral ) que se abriría prolongándose por un lateral del edificio de la Diputación (inaugurado siete años antes). Los arquitectos Juan Peyronnet y Juan Pérez Romero se ocuparían de la dirección de la obra. 

Al día siguiente de la aprobación plenaria, la Sociedad del Teatro-Circo, inició el trámite para la adjudicación de la obra que recayó en Benito Pérez Villena . Para el lucimiento del nuevo espacio de representación, el Ayuntamiento tuvo que expropiar lo que es hoy la calle de Isaac Peral, y acondicionarla para entrada de los espectadores por su fachada principal. Las dificultades de su expropiación, trámite sobre varios propietarios, recursos, oposición a la expropiación, etc...impidieron que el público, en la sesión inaugural, utilizara el acceso previsto, teniendo que entrar por la calle Carcelén.

La fachada principal, en la calle Isaac Peral, era de una sola altura, con un remate decorativo en la parte superior, un sencillo friso corrido y en la cornisa un saliente cimacio. Verticalmente dividida en tres partes, dos laterales simétricas y ligeramente retranqueadas sobre la central, la cual daba acceso, en tres puerta bajo arcos muy elevados, al cuerpo de sala del teatro.

Las partes laterales de las fachadas contaban con dos ventanas de gran altura, conjugando el sentido rítmico de sus arcos con los de las puertas centrales, siete en total. Si bien en el proyecto se diseñaron dos puertas más en los laterales éstas no se hicieron hasta la reforma de 1924. El remate superior de la fachada era un frontón triangular sobre la prolongación del arco central de acceso y en cuyo tímpano se observaba un bajo relieve circular.
contaban con dos ventanas de gran altura, conjugando el sentido rítmico de sus arcos con los de las puertas centrales, siete en total. Si bien en el proyecto se diseñaron dos puertas más en los laterales éstas no se hicieron hasta la reforma de 1924. El remate superior de la fachada era un frontón triangular sobre la prolongación del arco central de acceso y en cuyo tímpano se observaba un bajo relieve circular.

Como en este tipo de edificios, el Teatro-Circo estaba dividido en un cuerpo de acceso, uno central o sala y el cuerpo de escenario que daba a la calle Carcelén. El acceso era estrecho, para el concepto actual de movilidad en espectáculos públicos, prácticamente se reducía a la anchura de las tres puertas de entrada. A los lados de la sala de entrada, diversas dependencias a la derecha y una estancia amplia a la parte izquierda, que bien pudo tratarse de una cafetería.

 El tambor del hemiciclo en forma de herradura alojó las butacas de sala y los palcos de platea, veintidós en total, con sus respectivos accesos individuales. El patio de butacas contaba con un acceso central y dos laterales. El primer anfiteatro, estrecho y sin palcos era accesible sólo por la parte central y el segundo contaba con dos grandes puertas laterales. Al cuerpo de escenario se accedía por varias entradas desde el pasillo del tambor. La corbata de escenario era exigua y los hombros cortos, estando camerinos y los diversos talleres en la misma zona de escenario.

Los albaceteños de entonces debieron contemplar atónitos la construcción de aquella estructura metálica, tan inusual como avanzada. Pero no sólo los naturales, también los visitantes. Sinesio Delgado, autor de una composición poética de carácter burlesco en la que se criticaba con ironía la ciudad y que, por su contenido, podemos deducir que estuvo en Albacete hacia 1886, indicaba, entre estrofas despiadadas:
, tan inusual como avanzada. Pero no sólo los naturales, también los visitantes. Sinesio Delgado, autor de una composición poética de carácter burlesco en la que se criticaba con ironía la ciudad y que, por su contenido, podemos deducir que estuvo en Albacete hacia 1886, indicaba, entre estrofas despiadadas:

... En Albacete no hay nada

que en conjunto descomponga

Ni un edificio notable,

ni un detalle de la historia...

Es decir; hay los cimientos

que están echando a una obra

que, ¡ojalá sea la base

de engrandecimiento y gloria,

como de veras deseo,

y pido a Dios en mis cortas

oraciones, cuando quedo

con la Providencia á solas!

Ello va a ser un teatro

de linda, elegante forma,

que ha de premiar a la empresa

si el éxito la corona ." 

Esta evocación de Alberto Mateos recoge sin parangón los prolegómenos de la inauguración:

"Y a todo esto, la calle seguía sin abrir. Los propietarios de los terrenos que habría de ocupar y que, anteriormente, habían ofrecido ceder de buen grado, se proponían, ahora hacer su agosto y su vendimia al socaire de la construcción del Teatro, pidiendo fuertes indemnizaciones por la renuncia a los mismos.

Los malos augurios iban teniendo justificación, ya que, finalizado agosto, el patio de butacas se hallaba en embrión, no se había terminado de colocar la cubierta, ni comenzado las obras de los palcos, ni terminado el graderío.

Nada fue parte, empero, para perseverar en el propósito inaugural, girando todo en la ciudad en torno al acontecimiento. El concejo, presidido por el prestigioso médico don Andrés Collado Piña, comenzó a difundir -mediante el popular Antonio López "Andolo" la consueta propaganda de la Feria... El confitero Peralta ponía a la venta unos "caramelos del teatro", y en fin, Albacete entero estaba pendiente del acontecimiento.

Y llegó, por fin, cargada de emoción y novedad, la noche del 7 de septiembre, en que, aun de prisa y corriendo, con la techumbre a teja vana, sin pavimiento ni origamentación alguna, a falta de otros mil detalles, la pertinacia abría las puertas del Teatro para su inauguración con la zarzuela "El Diablo en el poder", Mas, ¡ay! Las puertas que pudo abrir fueron las traseras, ya que, como se temió, la calle que había de dar acceso al local y que habría de llamarse Isaac Peral continuaba inexistente. Y, por consecuencia, los asistentes todos -autoridades, gente principal y cuellierguida, y la del montón-, aderezados sus cuerpos con las mejores galas del ropero, en tan solemne ocasión hubieron de hacer su entrada en el Teatro-Circo... ¡por las cuadras!. 

Además la edificación tenía "...los defectos consiguientes a la pretendida unión del Teatro con el Circo, y caben en él 1.188 localidades para aquel servicio y 1292 para éste... se han hecho obras que lo van mejorando, pero aún falta mucho para su terminación" 
Pese a todos los problemas para la construcción del teatro, fue inaugurado el siete de septiembre de aquel mismo año, dejando al descubierto unas deficiencias que en años posteriores fue necesario solventar. La Sociedad del Teatro-Circo, propietaria del edificio, arrendaba su utilización para las representaciones teatrales o de cualquier otro tipo. Si bien procuraba interesar a los empresarios y compañías para que optasen a los concursos, también exigió en las cláusulas de los pliegos de condiciones del arriendo unas exigencias, en ocasiones excesivas en opinión de las propias compañías , como la reserva de localidades para los miembros de la Sociedad, o el compromiso de que actuasen determinadas compañías teatrales.

Después de las dificultades económicas a mediados de la década 1890-1900, la irrupción del cinematógrafo en sesiones combinadas, donde se alternaba proyección con actuaciones parateatrales, posibilitó que el Teatro-Circo, mantuviese su actividad concluyendo la centuria y que el público albaceteño disfrutase del arte escénico.

EL TEATRO-CIRCO Y OTRAS ESCENAS

EN EL PRIMER TERCIO

DEL SIGLO XX

Con el comienzo del siglo continuó el Teatro-Circo ofreciendo varias novedades derivadas o mezcladas (utilizando el fonógrafo) con el cine, al objeto de atraer al público .
varias novedades derivadas o mezcladas (utilizando el fonógrafo) con el cine, al objeto de atraer al público .

Respecto al teatro, en el primer tercio del siglo XX, la representación escénica fue impresionante , y ello pese a que hasta 1915 sólo se levantaba el telón en el Teatro-Circo. Quizás por la estabilidad y el consiguiente aumento de la demanda, los empresarios decidieron apostar por este tipo de ocio (y negocio) demandado por los albaceteños. <28>
, en el primer tercio del siglo XX, la representación escénica fue impresionante , y ello pese a que hasta 1915 sólo se levantaba el telón en el Teatro-Circo. Quizás por la estabilidad y el consiguiente aumento de la demanda, los empresarios decidieron apostar por este tipo de ocio (y negocio) demandado por los albaceteños.

Por estas razones, los requerimientos del público, se impuso una reforma en 1919 modificando "por completo el patio de butacas, corrigiéndolo y cerrándolo, quitándole el aspecto de circo; se construyeron sobre las plateas palcos principales y segundos; se colocó un artístico cielo raso que impide las corrientes de aire que tanto molestaban al público; se dotó al edificio de calefacción a vapor y se hizo casi todo lo necesario para que el Teatro-Circo resulte un local digno de nuestra capital" . El resultado de la reforma fue el aspecto que hemos conocido hasta 1985.

 Junto con el cinematógrafo que poco a poco se imponía , las obras más representativas en estas primeras décadas del siglo fueron la opereta bíblica La corte del Faraón, la zarzuela Marina, el drama Don Juan Tenorio y Las corsarias una comedia-lírica.

Una circunstancia que marca la representación escénica en este época, en menor medida en otros períodos, es resultado de la situación geográfica de Albacete, al encontrarse entre Madrid y Levante. Las compañías aprovechaban su traslado de una a otra zona para representar en Albacete. Esta circunstancia, la inmediatez de estreno en Albacete tras Madrid o Valencia , elevó sin duda la calidad de la escena albaceteña y la formación de un público cada vez más crítico y exigente por la simple comparación entre compañías, obras y actores.

En cuanto a los autores que triunfaron en Albacete, destacan los hermanos Alvarez Quintero, Carlos Arniches, Muñoz Seca, Enrique García Alvarez y los compositores mas escuchados fueron Ruperto Chapí, Joaquín Valverde San Juan, Amadeo Vives Roig, etc... Las compañías de representación teatral en estas décadas fueron profesionales en su mayoría, si bien destacaron algunas asociaciones de aficionados, o compañías que circunstancialmente interpretaban a artistas locales . 

En 1924 tuvo lugar la segunda remodelación del Teatro-Circo que trajo consigo la instalación del Ateneo en el piso principal del edificio, lo cual conllevó el crecimiento de la fachada, aunque manteniendo la línea constructiva. Se mantuvo la decoración anterior de los siete arcos iniciales ya descritos.
que trajo consigo la instalación del Ateneo en el piso principal del edificio, lo cual conllevó el crecimiento de la fachada, aunque manteniendo la línea constructiva. Se mantuvo la decoración anterior de los siete arcos iniciales ya descritos.

La ampliación fue por ambos lados, con dos nuevas puertas y sus correspondientes arcos de medio punto, y de una planta más y sus remates. Sobre las puertas inferiores, en la primera planta salían dos balcones laterales y uno central, custodiado por dos vanos estrechos, y sobre las antiguas ventanas de la planta baja se construyeron vanos flanqueados por ocho columnas en saledizo. <63>

El orden básico decorativo del remate semejaba el corintio, con molduras en el cimacio extremadamente salientes. Cuatro elementos triangulares, imitando el frontón anterior, se proyectan en este remate y uno central mas retranqueado en la prolongación del acceso central, de forma rectangular en cuyo interior podía leerse "TEATRO-CIRCO". 
En este período la diversificación de espectáculos y la competencia entre los propios espacios, además del bajo poder adquisitivo del público, conllevará una rebaja en los precios. Con alguna excepción, como el Salón Liceo del Casino Artístico, los casinos dejaron de integrar el teatro en su proyección cultural, desvinculándose de este acervo por el arte escénico que habían mantenido durante el siglo XIX. 

Con el comienzo de la II República el Teatro-Circo se impuso como el escenario mas estable , D. Miguel de Unamuno lo visitó a raíz de los Juegos Florales de 1932, pero la demanda del público y la oportunidad de negocio por parte de los empresarios impulsó la creación del Teatro Capitol en 1935, al desaparecer el Teatro Cervantes en la calle Tesifonte Gallego.

La actividad teatral fue resultado también de la inquietud cultural no sólo del público albaceteño sino de autores teatrales y compositores musicales nacidos o afincados en Albacete . Las compañías teatrales más conocidas en España, la de Ricardo Calvo, Margaritu Xirgu, Paco Fuentes, María Guerrero, interpretaban en Albacete su repertorio recién estrenado en Madrid o Valencia, de donde también llegaban La Barraca o las representaciones de la Misiones Pedagógicas.

El Ateneo Albacetense aprovechó la reforma del edificio del Teatro-Circo y se instaló en 1924 en el piso principal de la nueva obra. Los propios socios ofrecían representaciones teatrales hasta su disolución en julio de 1936.

Durante la exigua vida de la esta asociación cultural denominada Círculo de Bellas Artes, (1924-28) también se ofrecieron representaciones teatrales por los propios socios .

Entre diciembre de 1927 y julio de 1936 el Club Instructivo Ferroviario ofreció representaciones teatrales por miembros del propio club.

POLÍTICA, GRANDES ESTRELLAS,

CULTURA Y CINE EN EL TEATRO-CIRCO.

(1936 – 1985).

 Y siguió la historia. Tras el triunfo momentáneo de la sublevación militar de 1936, y hasta los últimos días del enfrentamiento armado la ciudad continuó utilizando el Teatro-Circo, no sólo para representaciones escénicas o culturales, si no que –aquel espacio escénico- vivió los días más intensos entre proclamas políticas y actuaciones lúdicas:

Nos dicen los investigadores que "Las funciones estaban casi siempre organizadas por algún grupo político, y en ellas había una mezcolanza de cine, teatro, espectáculos musicales o folklóricos, poesía revolucionaria y discursos de agitadores políticos. Al final todo el mundo entonaba la internacional con el puño en alto. Eran funciones mitad mítines mitad espectáculos dirigidos a la educación política de las masas"

Teatro, conciertos de música, revistas y recitales de poesía escucharon los albaceteños en aquel edificio incautado por las autoridades republicanas. La filmografía de estos años nos revela que no todas las películas eran soviéticas y sí muchas estadounidenses.

Tan pronto concluyó la contienda el nuevo régimen prosiguió con la representación escénica en el Teatro-Circo y el Capitol . Francisco del Campo nos indica que el mismo año de 1939 "En el Circo actuó la compañía de zarzuela de Marco Redondo. [y] En Capitol, la de revistas de Celia Gámez" .

En 1942 tuvo lugar la intervención más desafortunada sobre el inmueble, desvirtuando la factura novecentista original . Se derruyó la antigua fachada (de 1924) y se construyeron tres pisos de viviendas y en planta baja locales comerciales que permanecieron hasta 1999, un pasaje daba acceso al teatro. Sólo un letrero exterior reclamaba la atención a los albaceteños, de lo que ocultaba aquel bloque de pisos.
. Se derruyó la antigua fachada (de 1924) y se construyeron tres pisos de viviendas y en planta baja locales comerciales que permanecieron hasta 1999, un pasaje daba acceso al teatro. Sólo un letrero exterior reclamaba la atención a los albaceteños, de lo que ocultaba aquel bloque de pisos. 

En los años siguientes se repiten las compañías de María Guerrero (1940, 1941 y 1950) y María Fernanda Ladrón de Guevara (1940, 1941, 1945, y 1948) y llegan otras muy conocidas como la de Pastora Imperio (1943), Conchita Piquer (1954), la Compañía titular del Teatro Albéniz de Madrid (1954) o la Compañía Lópe de Vega (1955). 

En aquellos años de posguerra actuaron en la ciudad compañías cuyos sucesores llegan hasta hoy día, así la compañía Puchol -Ozores (1942), Armando Calvo-Maruja Asquerino (1944, 1946) o Carmen Prendes (1951) .

El 16 de abril de 1950, se estrenaba en el Teatro-Circo, la primera película en color en Albacete, titulada "Rumbo" con Fernando Navarro y Paquita Rico de protagonistas .

El Teatro-Circo se utilizó no sólo para representaciones teatrales o cinematográficas sino para musicales, así en 1943, los albaceteños de entonces pudieron escuchar las orquestas como la Clásica de Madrid, la Municipal de Valencia (1950), o la Sinfónica de Madrid (1955), de piano, como el ofrecido por Jose Iturbi en 1949 o de guitarra por Regino Sainz de la Maza en 1944. También se adaptó a los nuevos tiempos y se transformó, instalando un cuadrilátero para el deporte-espectáculo del boxeo en 1941 .

El Teatro-Circo también fue sala de conferencias y lugar de recitales poéticos y literarios de todo tipo . En 1934 se celebró una Fiesta Literaria en la que intervinieron poetas y periodistas y "a principios del año dio una conferencia en el Teatro-Circo don Angel Herrera Oria, director de "El Debate" y actual Obispo de Málaga" . Diez años después otra fiesta, en este caso "de las letras" en la que recibió un premio el poeta Manuel Martínez Remis. En 1952, durante la Feria se ofreció un recital poético a cargo de poetas albaceteños y de Madrid. El escenario del Teatro-Circo también debió de utilizarse como tribuna política y desde ella se expusieron, antes y después de la Dictadura, las distintas opciones de cada época.

 En la documentación conservada en el Archivo Municipal de Albacete sobre el Teatro-Circo, figuran las hojas de recaudación por las diferentes funciones o espectáculos y proyección de películas de varios años en las décadas cuarenta y cincuenta. De la información económica que sirven éstos documentos no podemos establecer conclusiones ya que faltan varios años, pero indican cuantos albaceteños vieron, por ejemplo, "El ladrón de Bagdad" el 30 de diciembre de 1951: 2020 personas en las dos sesiones que hubo ese día, o el programa doble "El crepúsculo de los dioses" - "El mago de Oz" lo presenciaron 2322 personas el 23 de marzo de 1952.

En 1956, el 18 de abril, se proyectó (hasta un total de 149 veces más durante los años 60), la primera película en cinemascope emitida en el Teatro-Circo "La túnica sagrada" . Una pequeña época de esplendor acontece con la visita de importantes estrellas de la época, desde finales de los años cincuenta, decayendo su uso como representación escénica hasta dedicarlo casi exclusivamente a proyecciones cinematográficas desde los años sesenta hasta su cierre definitivo en 1985. El cine, efectivamente desplazaba a la escena también en cuanto a locales y el Teatro-Circo era el único que se mantenía durante todo el año .
Desde finales de los 50 hasta finales de los 70 fueron dos décadas que no han sido estudiadas como otras vistas anteriormente. En los últimos años de la dictadura, nos dicen los investigadores que la vida teatral en Albacete era:

"pobrísima y contrasta evidentemente con toda esa gran afición que históricamente hemos contemplado. ¿Cuáles son las causas de esa decadencia actual?. En realidad las mismas que en las restantes provincias españolas, exceptuando Madrid y Barcelona... Sus razones tendrían las compañías para la centralización y sólo salir de modo esporádico, en rapidísimas giras, por el resto de la península. Menos mal que Albacete es una ciudad de paso, y cuando las compañías teatrales cruzan nuestras carreteras, se detienen un poco en el viejo caserón del Teatro-Circo para ofrecernos alguna muestra de los estrenos madrileños... [y] han actuado las mejoras compañías españolas con los estrenos más importantes , entre ellos obras de Valle Inclán, Mrzek, Max Frisch, Bertol Brecht, Buero Vallejo, Peter Luke, Chejov, Sartre, ... ", se proyectó (hasta un total de 149 veces más durante los años 60), la primera película en cinemascope emitida en el Teatro-Circo . Una pequeña época de esplendor acontece con la visita de importantes estrellas de la época, desde finales de los años cincuenta, decayendo su uso como representación escénica hasta dedicarlo casi exclusivamente a proyecciones cinematográficas desde los años sesenta hasta su cierre definitivo en 1985. El cine, efectivamente desplazaba a la escena también en cuanto a locales y el Teatro-Circo era el único que se mantenía durante todo el año . Desde finales de los 50 hasta finales de los 70 fueron dos décadas que no han sido estudiadas como otras vistas anteriormente. En los últimos años de la dictadura, nos dicen los investigadores que . ¿Cuáles son las causas de esa decadencia actual?. En realidad las mismas que en las restantes provincias españolas, exceptuando Madrid y Barcelona... Sus razones tendrían las compañías para la centralización y sólo salir de modo esporádico, en rapidísimas giras, por el resto de la península. Menos mal que Albacete es una ciudad de paso, y cuando las compañías teatrales cruzan nuestras carreteras, se detienen un poco en el viejo caserón del Teatro-Circo para ofrecernos alguna muestra de los estrenos madrileños... [y] han actuado las mejoras compañías españolas con los estrenos más importantes , entre ellos obras de Valle Inclán, Mrzek, Max Frisch, Bertol Brecht, Buero Vallejo, Peter Luke, Chejov, Sartre, ... "

Estas dos décadas fue un período de búsqueda de una solución propia del Teatro-Circo. Los recursos procedentes del cine fueron sólo un paliativo del insoluble problema: los excesivos gastos de mantenimiento de un edificio que se acercaba a la centuria. La solución siempre barata del cinematógrafo permitió que la escena despuntara ocasionalmente:

"Durante los años cuarenta, cincuenta, sesenta, setenta y hasta mediados de los ochenta, el Teatro-Circo era la única sala que no estaba bajo el control de la empresa Pérez García. Pero la competencia de cines más modernos e incluso, porqué no, la jubilación de don José Olivas, en diciembre de 1985, provocaron que este hemiciclo albaceteño no abriera ya sus puertas desde el 1 de enero de 1986"

En todo caso el Teatro-Circo, como espacio cultural, fue aprovechado por el Ayuntamiento y especialmente por su Banda Municipal de Música. De la documentación consultada en el Archivo Municipal del Ayuntamiento de Albacete (cartelería y programas de mano), relativa a la Banda Municipal de Música u otras anteriores, puede deducirse que hubo tres fases en la conformación de las intervenciones de conciertos en el Teatro-Circo:

- Entorno a los años 50, actuaba una banda u orquesta acompañando a un solista y con intenciones más lúdicas que culturales. Así, el 15 de septiembre de 1951 hubo un "Gran Concierto a cargo de Raúl Abril y su maravillosa orquesta de Baile" o al año siguiente (también por Feria) "Pierino Gamba con la Orquesta Municipal de Valencia". - Desde principio de los años 60 la Banda Municipal de Música de Albacete interpretaba seis o siete conciertos matinales por temporada, además de los previsto con motivo de la Feria. Esta se iniciaba en noviembre o diciembre y concluía en marzo del año siguiente. El repertorio incluía el dossier clásico tanto universal como español. - A partir de 1971 y hasta 1975 sabemos que había cuatro conciertos matinales extraordinarios, de diciembre a marzo, en homenaje a Santa Cecilia. Junto con la Banda Municipal de Música (dirigida por Daniel Martín), intervenía el Real Conservatorio Elemental de Música, con actuaciones de los alumnos de la clase de canto, de guitarra, de la Escuela de Danza, o el Grupo instrumental del Colegio Virgen de la Milagrosa. Estaban organizados y patrocinados por el Ayuntamiento y la Delegación de Cultura.

- En paralelo a las fiestas de San Juan, el Ayuntamiento de Albacete también organizaba acontecimientos musicales. El 23 de junio de 1975, bajo la dirección de Arturo Moya hubo un "Festival de Música y Danza" y al día siguiente interpretó un concierto el Orfeón de la Mancha, bajo la dirección del (también pintor) Julio Sorribes.

CRONICA DEL

TEATRO-CIRCO MUNICIPAL

 (1987 - 1993)

Quizás una de las causas de que no se afrontara, desde los primeros años ochenta, la adquisición del Teatro-Circo, fuese la perspectiva que ofrecía, o la confianza depositada, en el Auditorio de la nueva Casa Consistorial. Al tiempo que el Teatro-Circo caía en desuso, se construyó aquella nueva sala, aunque con la mitad de aforo. En noviembre de 1986 se inauguraba la Casa Consistorial y con ésta su Auditorio. Unos meses antes había dejado de funcionar el Teatro-Circo con lo que la oferta teatral, demandada por el público acostumbrado al arte escénico, y desde entonces organizada por el pujante <Cultural Albacete> pudo mantenerse.

Sin embargo, la preocupación por el Teatro-Circo, y su destino, surgió con los primeros pasos en la redacción del Plan General de Ordenación Urbana de la democracia. Así, en la primera legislatura encontramos una propuesta del concejal del Partido Comunista de España, José María López Ariza, para que se adquiriese aquel emblemático edificio.

Declarado con la máxima protección arquitectónica, en el Plan General de Ordenación Urbana de 1985, se resguardaba su uso como teatro y la posibilidad de adquisición para este fin por entidades públicas. El Teatro-Circo constaba en la legislación urbanística municipal como de interés histórico artístico, y estaba incluido en el "sistema general de equipamiento comunitario cultural", razón por la cual podría utilizarse el sistema de expropiación para adquirir dicho inmueble. < 2 >

En cuanto a su uso, comenzó a cerrar en largas temporadas desde el año 1980, abriendo esporádicamente al público hasta su cierre definitivo el 31 de diciembre de 1985. 

El 14 de abril de 1987, se iniciaba el proceso de expropiación del Teatro-Circo, concretamente la Sala y las dependencias anejas a esta instalación. El decidirse sólo por el interior del Teatro-Circo, conllevaría años después a problemas sólo solucionables incorporando al proceso expropiatorio también las viviendas y los locales. Pero en 1987 esto no se sabía y el 30 de abril el Plano Municipal declaraba la utilidad pública de la expropiación y la necesidad de ocuparlo para destinarlo a fines públicos recogidos en el PGOU.

 El trámite expropiatorio se prolongaría hasta 1989, concretamente hasta el 29 de noviembre . Este día se firmó la primera Acta de Ocupación de la sala del Teatro-Circo y dependencias anejas.

Un nuevo trámite expropiatorio se dilataría hasta 1993, tiempo que fue aprovechado para realizar los primeros estudios técnicos sobre las distintas opciones que se planteaban: derruirlo y hacer un nuevo teatro, reconstruirlo, o rehabilitarlo y, en todo caso, cuales elementos se conservarían y cuales no, etc... Al respecto fue determinante el informe de la Dirección General de Vivienda y Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo de 14 de marzo de 1991 . Unos días después informaban los arquitectos municipales José Luis Palencia Martín y Jesús García Gil. En dicho documento se indicaba que habría que reducir el aforo del Teatro-Circo para conseguir una correcta visibilidad, mejorar las medidas de seguridad y aumentar la comodidad de las localidades, todo ello se ha llevado a efecto atendiendo aquellas primeras sugerencias, al igual que su propuesta de añadir "hombros" al escenario, pues los existentes eran "cortos". La situación, el "sentir de la ciudad, lo recogió el propio arquitecto en aquel informe tan especial:

"La necesidad de un verdadero Teatro Municipal en la ciudad de Albacete es innegable. Las carencias del actual Auditorio Municipal, ubicado en el edificio del nuevo Ayuntamiento, son evidentes, según pude comprobar en mi visita. En esta situación la alternativa que se plantea es la recuperación del Teatro-Circo o la construcción de un nuevo Teatro. El Teatro-Circo ha de expropiarse previamente, pero su recuperación es una idea más arraigada en la ciudad que la de un edificio nuevo. Los problemas del Teatro-Circo son numerosos: alto coste de expropiación, existencia del edificio residencial, necesidad de una intervención de gran envergadura; sin embargo, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes ayudaría a esta rehabilitación y no a una nueva construcción.

La decisión, que no es fácil, compete exclusivamente al Ayuntamiento de Albacete, como es obvio; este Informe no puede sino aportar elementos de juicio que ayuden a la Corporación Municipal en esta disyuntiva

El valor del Teatro-Circo no es excepcional, pero posee algunas características notables, y pertenece a la memoria histórica de una ciudad que no ha sido especialmente cuidadosa con su herencia patrimonial . El coste económico de la operación de recuperación del Teatro-Circo (expropiación más rehabilitación) puede ser muy elevado, pero es difícil medir en términos económicos el valor afectivo y la centralidad del edificio." 
 

A principios de enero de 1993 el Jurado Provincial de Expropiación acordó fijar definitivamente el precio de la expropiación. Días más tarde el Consejero de Educación y Cultura, Juan Sisinio Pérez Garzón, reiteraba el apoyo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para la financiación del Teatro-Circo de Albacete al igual que en otras provincias invertía en objetivos similares, como el Teatro Rojas de Toledo, el Auditorio de Cuenca, un cine en Ciudad de Real y otras instalaciones parecidas en otras tantas ciudades de Castilla - La Mancha .
el Jurado Provincial de Expropiación acordó fijar definitivamente el precio de la expropiación. Días más tarde el Consejero de Educación y Cultura, Juan Sisinio Pérez Garzón, reiteraba el apoyo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para la financiación del Teatro-Circo de Albacete al igual que en otras provincias invertía en objetivos similares, como el Teatro Rojas de Toledo, el Auditorio de Cuenca, un cine en Ciudad de Real y otras instalaciones parecidas en otras tantas ciudades de Castilla - La Mancha .

Tras el laborioso expediente de expropiación y las reticencias hasta última hora en la forma de pago a uno de los propietarios, la alcaldesa Carmina Belmonte firmaba, el 30 de junio de 1993, las Actas de Ocupación y Pago a 45 propietarios. 

El precio total de 483.011.272 pts. Se pagó a 42 personas no sólo a propietarios sino a arrendatarios y usufructuarios. La persona que más cobró superó los 94 mll de pesetas y la que menos no llegó a 63.000 pts.
. Se pagó a 42 personas no sólo a propietarios sino a arrendatarios y usufructuarios. La persona que más cobró superó los 94 mll de pesetas y la que menos no llegó a 63.000 pts.

La rehabilitación se cifró inicialmente en 900 millones. En julio de aquel año la Alcaldesa recibió el compromiso de colaboración de la Juntas de Comunidades de Castilla-La Mancha del Presidente José Bono, enviando ésta una misiva sobre la cuantía de la rehabilitación.
. En julio de aquel año la Alcaldesa recibió el compromiso de colaboración de la Juntas de Comunidades de Castilla-La Mancha del Presidente José Bono, enviando ésta una misiva sobre la cuantía de la rehabilitación.

A mediados del verano el actor albaceteño Juan Manuel Sánchez Cifuentes, que trabajaba en la Compañía Nacional de Teatro Clásico bajo la dirección de Adolfo Marsillach, manifestaba que en el diseño del nuevo Teatro-Circo, debía oírse el parecer de los profesionales del teatro y especialmente aumentar el tamaño de el escenario ya que esta circunstancia impedía que muchas compañías no pudieran actuar en Albacete 

El año 1994 comenzó con las críticas hacia la concejalía de Urbanismo por el deterioro de la marquesina del Teatro-Circo , y con el inicio de un expediente en la Consejería de Educación y Cultura por el que se contrataría las asistencias técnicas para la redacción de un proyecto y posterior dirección facultativa de la obra de ejecución. Efectivamente la Alcaldesa, Carmina Belmonte declaraba a la prensa el inicio de una fase para :

"... recoger ideas, de pedir sugerencias fuera para que luego puedan ser contrastadas. No se trata sólo de que el Ayuntamiento dé su opinión sino distintos colectivos. La Junta tiene la documentación necesaria para empezar a diseñar qué es lo que se puede hacer y cómo se puede quedar. De todas formar el Teatro-Circo tiene poca discusión. Lo más importante es que la caja escénica sea suficiente para cualquier tipo de espectáculo y que los espacios que queden sean aprovechados para ensayos. De todas maneras cualquier sugerencia que haya y que pueda mejorar el proyecto será escuchada" Durante la Feria de 1994, concluyó el plazo para la presentación de proposiciones de redacción del proyecto . El día 20 de septiembre la mesa de contratación abrió las plicas. Surgió entonces la posibilidad (y un intenso debate) de que una de las opciones planteadas desde la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha fuese el derribo del Teatro-Circo. La unanimidad de la sociedad albaceteña para una rehabilitación se reflejó en la aprobación unánime de una moción de Izquierda Unidad para que se rehabilitase y no se demoliese el emblemático edificio.
. El día 20 de septiembre la mesa de contratación abrió las plicas. Surgió entonces la posibilidad (y un intenso debate) de que una de las opciones planteadas desde la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha fuese el derribo del Teatro-Circo. La unanimidad de la sociedad albaceteña para una rehabilitación se reflejó en la aprobación unánime de una moción de Izquierda Unidad para que se rehabilitase y no se demoliese el emblemático edificio.

 El 9 de febrero de 1995 se reunió, en Toledo, la Comisión especial para la adjudicación del proyecto de rehabilitación del Teatro-Circo. Estaba representado el Ayuntamiento por su Alcaldesa y el arquitecto municipal, junto con el decano del Colegio de Arquitectos de Castilla-La Mancha que días antes había mostrado sus dudas sobre la legalidad del proceso. De los 15 proyectos presentados se seleccionaron cuatro, y unos días después, de entre éstos, el ganador.

El 22 de febrero de 1995 se daba a conocer el nombre de los arquitectos ganadores del proyecto de rehabilitación: los albaceteños Emilio Sánchez García y Juan Caballero González, y el valenciano Carlos Campo González. Además de mejor cumplir las condiciones técnicas se tuvo en cuenta sus anteriores proyectos de rehabilitación como la Casa de la Cultura de Ayna, la Iglesia de Lezuza o el Castillo de Yeste . A mediados de aquel mismo año tendría que tener listo el Proyecto Básico para que la Junta de Comunidades pudiera adjudicarlo al finalizar 1995.

 Ante una propuesta de la Asociación de Amigos del Museo de Albacete, el cinco de marzo, con autorización del Ayuntamiento y colaboración de la Universidad Popular, tuvo lugar el rescate del patrimonio histórico (documental y arqueológico industrial) del interior del Teatro-Circo .

A requerimiento de los arquitectos redactores del proyecto la Comisión de Urbanismo de 28 de marzo de 1995 dictaminó favorablemente el que se acometiesen las primeras medidas para dar iluminación artificial al inmueble y así realizar mediciones reales de todo el edificio. También se decidió seleccionar aquellos enseres y bienes histórico artísticos útiles para la posterior rehabilitación. Según los planes y deseos de todos los albaceteños, transcurridos diez años desde su cierre, los trámites para su rehabilitación marchaban aunque con un ritmo más lento que el deseado.

El treinta de marzo la Junta de Comunidades de Castilla - La Mancha y los arquitectos Juan Caballero González, Carlos Campos González y Emilio Sánchez García firmaron el contrato para la redacción del Proyecto Básico de Rehabilitación, que se entregó en octubre y fue aprobado por la Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha en noviembre.

El importe ascendía en primer término a 770 mll pts, de los cuales la Junta inicialmente tenía reservada la cantidad de 400 mll. . Ante semejante panorama financiero el Pleno Municipal de septiembre acordó solicitar una aportación al Estado para completar la financiación, abriéndose un tema de discusión, y tensión, entre las administraciones que llegó al máximo a finales de 1995. 

El año 1996 comienza con la posible solución a la financiación. Según anunció el Delegado de la Junta, el coste se asumiría entre la administración autonómica y el Ministerio de Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente, según un convenio, entonces en fase de elaboración. La firma de los acuerdos que permitirían la financiación, se anunciaron primero para el 14 de febrero, después para el tres de marzo. Dos meses después la prensa recogía que seguía sin elevarse a la categoría documental las manifestaciones de las tres administraciones implicadas. Y en septiembre de nuevo se arremetió contra la falta de un acuerdo, esta vez desde la prensa estatal.

El sábado 13 de abril de 1996 visitaba el Teatro-Circo el gran actor Jose Luis López Vázquez, que recibió el I Premio José Isbert, instaurado por la Asociación de Amigos del Teatro-Circo.

Los arquitectos Juan Caballero y Emilio Sánchez, trabajaban en aquellos meses en el Proyecto Básico de Rehabilitación, que implicaba una estimación de costes. Lo tuvieron listo para el 15 de agosto .

A mediados del aquel año se habló por primera vez de una financiación al 50% entre las administraciones autonómica y estatal, incluso que la Consejería de Educación y Cultura adelantaría hasta 40 millones de pesetas para el ejercicio de 1997. El que se despejaran los problemas de financiación, junto con la entrega por parte de los arquitectos del Proyecto Definitivo conllevó que a finales del verano se augurase una fecha de inauguración: el primer semestre de 1999.

Aquel optimismo sin embargo fue pasajero ya que las lluvias, copiosas en la feria de 1997, recordó a todos los albaceteños un nuevo repunte en la preocupación por el "desmoronamiento" del Teatro-Circo. Mientras tanto el 14 de septiembre la Unión Musical del Ateneo, bajo la batuta de Miguel Pascual Campo interpretaba, ante unas 400 personas, un concierto en la puerta del Teatro-Circo. Una experiencia reivindicativa, dirigida a la conciencia de las administraciones implicadas, y que se ha mantenido hasta nuestros días.

Las presiones medioambientales sobre la estructura del edificio, y las de los medios de comunicación en las instituciones, especialmente sobre el Ministerio de Fomento provocaron un nuevo compromiso económico para financiar hasta 250 millones de pesetas, rebajando la cantidad de 100 millones sobre los primeras estimaciones. La indignación fue mayúscula en todos los sectores albaceteños cuando, de estas cifras, sólo se comprometía desde el Estado para el ejercicio 1997 abonar 10 millones.

El 31 de octubre de 1996 se celebró un Pleno tenso, entre el equipo de gobierno y la oposición. En él el alcalde dio a conocer, oficiosamente, que el Ministerio de Fomento asumiría el 50 % de los fondos necesarios para la rehabilitación en un convenio que se firmaría antes de concluir el año. Se acordó unánimemente insistir a las administraciones autonómica y estatal para la firma del convenio al 50%.

En la Navidad de 1996 de nuevo un temporal puso de manifiesto la crítica situación del Teatro-Circo. En la calle Carcelén un coche sufrió la caída de cascotes (de hasta 20 cm) de la cornisa y techumbres del edificio. La Policía Local tuvo que cortar la calle y los Bomberos comprobaron el estado del tejado . La nevada del día de Reyes agravó la situación.

El actor y director Carlos Larrañaga se encontraba en Albacete, a principios de 1997 interpretando la obra "¿Y ahora, qué?", escrita por Santiago Moncada. En declaraciones a La Verdad, recordaba su paso por Albacete y las actuaciones, junto con su madre en el Teatro-Circo:" Albacete tiene una gran ancestralidad teatral. Creo que es una grata obligación venir a esta ciudad siempre que se hace una gira por España, por que tiene mucha afición al teatro. Esta familia tan grande del teatro tiene la obligación y el honor de venir aquí... "

El 22 de febrero de 1997, Tony Leblanc recibía el II Premio Nacional de Teatro José Isbert. Según recogió entonces la prensa el actor dejó de venir a Albacete a finales de los años setenta, al que fuera un escenario habitual en septiembre, durante la Feria "... Era una plaza, no comercial, pero que tenía ese encanto... En Albacete, no es que el público era fácil, [es que] ... a base de ver tanto teatro ... era uno de los públicos mas entendidos en teatro de España... "

Despejadas las incógnitas de la financiación y firmado el Convenio, correspondía al Ministerio la adjudicación del proyecto. Para el siguiente paso, que era el comienzo de las obras, hubo divergencias ya que podían aplazarse hasta octubre de aquel año o enero del siguiente.

Durante la Feria de 1998, los técnicos del Ministerio de Fomento dieron su visto bueno al Proyecto el cual obtuvo la licencia urbanística para la ejecución de obras en la Comisión de Gobierno municipal de 24 de noviembre de aquel año .

A finales de aquel mes Concha Velasco, que había trabajado en numerosas ocasiones en el Teatro-Circo, recibió el III Premio Nacional de Teatro Pepe Isbert, "Yo creo que fui de las últimas actrices que pisó ese escenario en el año 1985, junto a Mary Carrillo, con una obra dramática llamada "Buenas noches, madre" y me gustaría volver a su inauguración con una obra de teatro" 

El 27 de febrero de 1999 el Boletín Oficial del Estado publicó la licitación para las obras, con carácter de urgencia, estableciendo un presupuesto de 755.441.332 pts y un plazo de ejecución de 30 meses. Al mes siguiente (día 25) se abrieron las plicas y se seleccionó (día 26) a la empresa AGROMAN que bajaba 6'16 % el precio de licitación.

Las obras comenzaron a las pocas semanas de inicio del mandato del alcalde Manuel Pérez Castell, concretamente el 19 de julio 1999. Durante la ejecución de las mismas, llevadas a cabo aproximadamente en 34 meses, se aprobaron un proyecto reformado y el equipamiento escénico y mobiliario.
, concretamente el 19 de julio 1999. Durante la ejecución de las mismas, llevadas a cabo aproximadamente en 34 meses, se aprobaron un proyecto reformado y el equipamiento escénico y mobiliario.

Durante la etapa de excavaciones se comprobó que "el firme junto a la sala esta a una profundidad aproximada de 2’50 metros, superior a la profundidad que se desprende del Estudio Geotécnico realizado, por lo que nos vemos obligados a cimentar a una cota inferior a la prevista".

Posteriormente durante la cimentación se comprobó que "los pilares de fundición, apoyaban sobre unos dados de piedra tronco piramidales... se observó defectos de replanteo..." todo lo cual conllevaría a nuevas soluciones de consolidación.

Igualmente se comprobaron el estado de la estructura de hierro, llegando a la conclusión de que si bien la cubierta estaba en un estado aceptable no podría soportar servidumbres por lo que se construyó otra estructura "no solidaria, para soportar la nuevas cargas" . < 33 >

En la estructura del tambor se comprobó que "los muros de la sala contienen numerosas aperturas con arcadas (probablemente las antiguas entradas a los palcos) que habían sido cegadas y que merman la capacidad portante de los mismos..." la solución fue la reparación y consolidación de los muros eliminando las humedades e incorporado bloques macizados con mortero.

También durante la ejecución de la obra se elevó el techo de la caja de escenario y consiguientemente de la cubierta de cobre. Derivadas de las observaciones vertidas, por la propia dinámica de las obras, hubo en refuerzo en la cimentación, los pilares de fundición fueron inyectados con mortero de alta resistencia sin retracción, la cubierta metálica –en sus vigas radiales- se enlazó con "un nudo anular conformado en taller", se realizó un sótano (después de una excavación de 8 metros de profundidad) para ubicar las butacas procedentes del desmontaje de la sala para espectáculos circenses y el techo de la sala fue adaptado a las nuevas necesidades de iluminación, efectos especiales y acústica.

Afortunadamente con la aparición del sótano (bajo cuerpo de acceso) varias instalaciones se desviaron a este espacio pero en especial la climatización que originariamente estaba ubicada en cubierta, consiguiendo un inmueble de funcionamiento "silencioso".

La rehabilitación se llevó a efecto en las zonas histórico-artísticas interiores, estructura y configuración primigenia, desprendiendo los añadidos de las últimas décadas desarmonizados en uso y arquitectura con el Teatro-Circo. Miguel Cano restauró el bambalinon y pintó un cuadro que sirvió de base para digitalizarlo sobre un material ignífugo . < 60 >

La característica principal del edificio es que recupera su doble capacidad escénica, perdida en la reforma de 1919, pudiendo albergar espectáculos circenses y escenografías teatrales o de danza más próximas al espectador, tal y conforme ocurre en otros edificios similares europeos.
, pudiendo albergar espectáculos circenses y escenografías teatrales o de danza más próximas al espectador, tal y conforme ocurre en otros edificios similares europeos.

Para ello se ha dotado de un sistema de transformación rápido y sencillo, mediante el desplazamiento de las butacas a un nivel inferior.

El aforo se ha disminuido sobre el último Teatro-Circo de 1986, tal y conforme indicaron desde el principio los informes técnicos, hasta 945 butacas, 600 en sala y 345 en anfiteatro.

Además de los servicios propios de una instalación de este tipo (guardarropía, taquillas, camerinos individuales y colectivos, salas de ensayo en sótanos, varios montacargas, etc...) cuenta con distintos espacios para administración, cafetería, almacenes y talleres de electricidad y sastrería, un lucernario y un escenario desmontable, entre otros elementos.

 Situado en el centro de la ciudad, entre el Ayuntamiento y la Diputación, las vías de acceso al Teatro-Circo (Calle Isaac Peral y Carcelen) son peatonales y en armonía paisajística con esta dotación emblemática albaceteña.

Desde la entrega de las llaves para comienzo de la obra, a la empresa rehabilitadora del inmueble Ferrovial-Agroman, la actual Alcaldía desarrolló una incesante actuación impeliendo la ejecución del Proyecto, el establecimiento de una comisión de seguimiento de las obras, impulsado el desarrollo y aprobación de un Proyecto Reformado y otro para el Equipamiento escénico y mobiliario (cuya financiación no quedó articulada en el convenio de 1996 y que de no concretarse hubiera impedido su puesta en funcionamiento

El coste del nuevo Teatro-Circo, éste ya municipal, desde la expropiación hasta su puesta en marcha ha sido de 1.641.728.076 pts. según el siguiente detalle:

Inauguración del nuevo Teatro-Circo

(9 de septiembre de 2002)

 Y pasaron 115 años desde la inauguración del Teatro-Circo, para que de nuevo se alzara el telón y la historia teatral de Albacete, quedó para siempre asegurada y consolidada cuando de nuevo se encendieron las candelas del Teatro-Circo. Y se alzó y fue un párrafo muy importante el que se escribió en la historia reciente de la ciudad. Un acontecimiento cultural y social que llenó de entusiasmo a toda la ciudad. La fecha, en claro parangón con la inauguración de 1887, la había adelantado el alcalde D. Manuel Pérez Castell casi dos años antes y quedó rematada con la confirmación de la asistencia de S.M. La Reina. Desde la primavera se trabajaba a ritmo extraordinario por parte de la empresa adjudicataria y el Ayuntamiento, se decidió quien se ocuparía de la gestión y programación el teatro, D. José María López Ariza a través del Cultural Albacete, y se diseñó un riguroso protocolo, cumplido matemáticamente, en coordinación con la Presidencia de la Junta de Comunidades.

Los días anteriores a la inauguración se trabajó intensamente para que todo estuviera a punto, tanto por la parte técnica, propia del edificio, como por el acto protocolario magnificado por la asistencia de S.M. La Reina.

 Aquel día a las 17:30 se abrieron las puertas del Teatro-Circo. Los invitados fueron pasando hasta las 18:30 en que la puerta principal de acceso se cerró hasta las 19h. Como estaba previsto S. M. La Reina llegó a las 19:03 y fue recibida por el Alcalde la ciudad D. Manuel Pérez Castell, el Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha D. José Bono Martínez, y la Delegada del Gobierno en la Región, Doña Encarnación Naharro de Mora. Un numeroso público saludo a S. M. que recorrió a pie desde el Paseo de la Libertad hasta la entrada por la Calle Isaac Peral.

 Ya en el hall principal saludó a otras autoridades y a la Corporación Municipal, y en el hall de la planta primera, a los representantes de las empresas mecenas promotores de la programación y a los antiguos trabajadores. Mientras el resto de invitados esperaban sentados en sus butacas.

Descubrió a continuación, la placa conmemorativa de la inauguración y durante unos minutos conversó, junto con las autoridades presentes y las empresas con los antiguos trabajadores. Una vez que accedió al primer anfiteatro, la comitiva de autoridades, el himno nacional se escuchó de la Banda Municipal de Música en unos momentos sobrecogedores.

 El telón, realmente entonces, daba paso a la función inaugural. El Ballet Nacional de España interpretaba el clásico Fuenteovejuna dirigida por Antonio Gades. Al concluir S.M. La Reina quiso saludar a la compañía y al resto del público que no salió del hemiciclo hasta que no lo hizo Doña Sofía . Y el telón sigue, subiendo y bajando, interpretando fragmentos de vidas, de sentimientos, de encuentros, de desencuentros, fotogramas sobre tablas.

 

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